Esteban Linés | Barcelona | 01/09/2007 | Actualizada a las 03:31h
Ha tardado casi seis años en meterse en un estudio de
grabación, seis años de viajes por África, Europa, América Latina y Estados
Unidos. Después de sus aclamados Clandestino y Próxima estación:
Esperanza y de la curiosidad Sibérie m'était contée (un disco libro
realizado junto al ilustrador polaco Wozniak), el músico francoespañol anuncia
para este lunes la salida de La radiolina 21 temas- donde ha recuperado
material compuesto y/ o grabado hace años junto a canciones de nuevo cuño: La
vida tómbola,dedicado a Maradona; Me llaman calle,que recibió un Goya
el pasado año al estar incluida en la película Princesas,o A
cosa,interpretado junto a Tonino Carotone, son algunos de los
títulos. El resultado es un álbum de trazos sonoros más potentes, más rockeros y
densos, gracias en buena medida al empleo desprejuiciado de las guitarras
eléctricas aportado por algunos músicos de su grupo paralelo Radio Bemba.
Interpretado en castellano, inglés, francés e italiano, La radiolina
rezuma un tono general festivo y también incluye las inevitables canciones
manifiesto de tinte político, como Rainin in paradize,que se presenta
como single y que ha motivado un vídeo firmado por Emir Kusturica, rodado en
Buenos Aires con miembros de la emisora radiofónica La Colifata. El carismático
músico y, a su pesar, figura de la alterglobalización, calienta motores en su
caótica oficina de Barcelona.![]()
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados